En este primer post del 2019 nos gustaría hablaros sobre un artículo publicado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), el cual respaldamos de principio a fin.

Desde FIV4 queremos sensibilizar a la opinión pública y a los organismos oficiales sobre el problema de la infertilidad. Por eso, incluimos aquí algunos párrafos del informe anual de la OMS.

La infertilidad afecta al 15 % de las parejas en edad reproductiva en todo el mundo. Los estudios demográficos de la OMS de 2004 han demostrado que más del 30 % de las mujeres de 25 a 49 años del África subsahariana sufren de infertilidad secundaria. Es decir, son incapaces de concebir después de un primer embarazo.

 

Aunque se ha descubierto que la infertilidad masculina es la causa de que una pareja no conciba en aproximadamente el 50 % de los casos, la carga social “recae desproporcionadamente en las mujeres”. “Cuando una pareja no puede reproducirse, el hombre puede divorciarse de su esposa o tomar a otra mujer si viven en una cultura que permita la poligamia”, explica el doctor Fathalla, director de formación e investigación en reproducción humana de la OMS.

A pesar de su importancia, la prevención y atención de la infertilidad siguen siendo temas de salud pública desatendidos o ubicados en la zona más baja de la lista de prioridades sanitarias. Sobre todo, en países con niveles bajos de ingresos y que se encuentran bajo presión poblacional. La baja fertilidad es cada vez más común en todo el mundo, especialmente en sociedades que envejecen y en muchos entornos urbanos, donde las mujeres tienen a sus primeros bebés a edades cada vez mayores.

Muchas mujeres infértiles de países con bajos ingresos centran sus esperanzas en la introducción de tratamientos asequibles contra la infertilidad. Un ejemplo inspirador es Egipto, que ha logrado reducir el crecimiento de su población y expandir la atención de la infertilidad al mismo tiempo. En las últimas tres décadas han aparecido 51 centros de tratamiento de infertilidad, tanto públicos como privados.

“Los servicios para ayudar a las parejas infértiles deben ser integrales y tienen que comenzar a aplicarse a nivel de comunidad. De esta forma, desmitificamos la causa y prevenimos la infertilidad siempre que sea posible”, apunta el doctor Vanderpoel, quien cree fundamental “proporcionar una referencia para una atención asequible si la infertilidad es inevitable”.

Asimismo, Vanderpoel apunta hacia la prevención a la hora de esquivar la infertilidad: “Implica importantes elecciones de estilo de vida. El resultado de aplicar un cuidado de fertilidad de calidad es un nacimiento saludable. Eso sí, la salud materna y neonatal no comienzan durante la atención prenatal ni debe abordarse solo en el momento del nacimiento, sino que comienza con una atención de la salud reproductiva de calidad, incluyendo la atención de la fertilidad previa a la concepción”.

 

Nota: Fuente boletín oficial de la OMS sobre salud reproductiva