Son muchos los factores que pueden afectar a la fertilidad en las mujeres hoy en día. Como hemos hablado en otras ocasiones los cambios en la fertilidad pueden producirse desde dietas poco saludables, falta de ejercicio, malos hábitos como el tabaco o el alcohol y un largo etcétera.

Según últimas investigaciones los altos niveles de estrés y ansiedad, hacen ovular hasta un 20% menos.

Este problema afecta a muchas más mujeres de las que se cree pero se trata de un factor más silencioso o menos identificado que los mencionados anteriormente.

También hay que mencionar aunque de forma menos tajante como el estrés influye en la calidad del esperma de los hombres, aunque con menor intensidad que en el caso de las mujeres.

¿Cómo influye la ansiedad?

El estrés y la ansiedad tienen efectos fisiológicos que afectan de forma directa al sistema reproductivo, y esto influye tanto en los procesos naturales como en los tratamientos de fertilidad.

Aunque la forma en cómo afecta el estrés a cada persona siempre será muy personal y particular, si existen unos rasgos característicos. Como son:

El hipotálamo

El estrés puede llegar a afectar al hipotálamo que es quién manda la señal para que los ovarios liberen los óvulos. Es aquí cuando las mujeres pueden ver afectado su ciclo reproductivo o en casos más extremos no llegar a ovular.

“Hormona del estrés”

La llamada hormona del estrés, tiene que ver con los altos niveles de cortisol lo que también produce ese parón en la ovulación o también la irregularidad.

El problema que viene asociado al estrés es que en muchas ocasiones es difícil de identificar o se niega padecerla y así se dificulta aún más la situación.

Por ello contar con un buen sistema de apoyo familiar y sobre todo psicológico en los casos de tratamiento de fertilidad es sumamente importante para que no se vea afectado.

Síntomas de estrés o ansiedad

  • Cambio en los hábitos del sueño.
  • Alteraciones en el humor.
  • Disminuye la habilidad para realizar tareas cotidianas.
  • Cambios en el peso o en el apetito.
  • En casos más extremos: tener pensamientos suicidas, recurrir al alcohol o las drogas.

¿Qué podemos hacer frente para remediarlo?

Se trata de un problema emocional que afecta principalmente cuando la mujer está agobiada o frustrada. En estos casos por las ganas de ser madre. El mejor de los remedios es apoyarse en la pareja, familia o amigos, y sobre todo tratar el tema con naturalidad. Sobre todo no ensimismarse en uno mismo.

Otras soluciones que funcionan enormemente para aliviar los síntomas de estrés son el ejercicio físico, realizar cualquier tipo de deporte es muy importante para desviar nuestros pensamientos y relajar el cuerpo.

La acupuntura, el yoga… son algunos métodos de relajación muy habituales hoy en día para futuras madres, mientras se someten a los tratamientos y en un futuro a la hora del parto o el embarazo.