Cuando una pareja no consigue concebir después de estar varios meses, incluso años intentando tener hijos, llega el momento de barajar otras opciones y la pregunta más habitual es ¿y si nos sometemos a una Inseminación Artificial?

Sin embargo, no todo el mundo es apto para alcanzar el éxito a través de esta técnica de reproducción. Por esa razón, cuando en ocasiones, acuden esperanzados a consultar sobre tratamientos reproductivos específicos y se les informa que no es la mejor opción a considerar en su caso, se quedan desalentados, y es lógico.

Por tanto, para evitar que se den este tipo de decepciones, desde FIV4, nos guastaría informaros a cerca del procedimiento que seguimos cuando una pareja llega a nuestra consulta:

Protocolo de actuación

  1. Explicaremos en que consiste el tratamiento. Es importante saber, en qué consiste lo que los especialistas llamamos, estimulación o inducción controlada de vuestro ciclo y cómo se procede. Para ello existen dos métodos: uno, siguiendo el ciclo natural de la mujer, es decir, realizando ecografías y mediante determinaciones de LH para evitar ovulaciones prematuras o dos, haciendo un ciclo estimulado administrando para ello pequeñas cantidades de medicación. La finalidad de ambos ciclos es conseguir al menos un Folículo entre 19- 21 mm que contenga en su interior un OVOCITO MADURO.
  2. Inducir la ovulación. Lo que se pretende mediante este método es que salga el ovocito del folículo y que vaya madurando, para que a las 36-40 podamos introducir el semen de su pareja, previamente capacitado, un paso fundamental, ya que si se depositara directamente en el útero y no en la vagina podría desarrollarse una reacción anafiláctica importante.

 

¿Cuál es el perfil adecuado para esta técnica?

Para que el procedimiento reproductivo sea todo un éxito es importante que se den una serie de factores que hagan idóneo un tratamiento reproductivo mediante inseminación artificial. Estas son algunas características que deben reunir la pareja o la mujer para obtener ciertas garantías:

  • Mujer menor de 36 años con permeabilidad tubaria.
  • Endometriosis mínima (estadios I-II).
  • Maternidad en solitario.
  • Esterilidad de origen desconocido en menores de 37 años.
  • Factor masculino severo que deseen donante.
  • Disfunciones ovulatorias en menores de 37 años.

 

¿Qué resultados puedo esperar?

Recientemente, el Ministerio de Sanidad, a través del Registro SEF del año 2014-2015, informó de unas tasas alrededor del 13 % en IAC (Inseminación Artificial del Conyuge) y de un 20 % en IAD (Inseminación Artificial de Donante).

Asimismo, indicó también, que el 12.3% de las gestaciones obtenidas por Inseminación Artificial fueron múltiples y que la tasa de aborto llegó a alcanzar un 18,7%.

Por tanto, se puede concluir que a pesar de ser una técnica, que a día de hoy en España, no está en desuso, lo cierto es que las tasas de éxito son bajas e invariables, año tras año, a pesar de la evidente mejora en los controles, los laboratorios y la administración de medicamentos.

Por esa razón, desde FIV4 pensamos que resulta más interesante llevar a cabo bien, un mayor número de series repetidas de Inseminación Artificial o bien, ir directamente a una Fecundación In Vitro (FIV), pues estamos viendo que las tasas de recién nacidos van en aumento, gracias a la técnica de FIV.