En estos momentos, el medio más usado para proporcionar información sobre tratamientos reproductivos humanos (la conocida FIV) es internet. Podemos encontrar numerosos contenidos en plataformas como Facebook, Instagram, LinkedIn y Twitter, entre otras.

No hay centro o clínica que se precie que no ofrezca sus tratamientos a través de los medios digitales y que no haya contratado a personal para el manejo de estas herramientas cibernéticas.

Pero a raíz de una serie de posts colgados en estas redes nos gustaría informaros de algunas cosas que se deben tener claras a la hora de utilizar estos servicios.

Las redes sociales y la web se han constituido en un arma de información y comunicación muy importante. Las ventajas son innegables, pero también es cierto que tiene algunos inconvenientes que, en determinados casos, pueden acarrear consecuencias legales.

Muchos pacientes realizan consultas por estos medios: unos para no acudir a las consultas de los profesionales y otros para establecer criterios comparativos, pues no solo contactan vía web con un centro de reproducción, sino con varios.

Tenemos que recordar que estas consultas online son meramente informativas y provisionales y que los diagnósticos que se puedan realizar por este medio son nulos debido a la carencia de datos clínicos y la consabida exploración medica.

Los profesionales debemos saber que estamos sometidos a la legislación vigente sobre esta materia.

En la información que damos a través de internet incluimos reclamos en los que mostramos nuestro saber hacer y demostramos que el paciente estará en las mejores manos. Pero también consideramos que esos reclamos, más allá de la legalidad, deben ser honestos y no pueden llevar a nuestros pacientes a generar ilusión. Es posible que, en ocasiones, esa ilusión no se cumpla o que, incluso, esa ilusión acabe suponiendo una gran desilusión.

Hay sociedades medicas, como la Sociedad Médica de Massachusetts, que, de forma muy sintética, da una serie de recomendaciones al respecto.

La información que proporcionamos a través de las redes sociales debe estar bien pensada y expuesta, ya que podría influir de forma positiva o negativa a la hora de elegir un centro de reproducción asistida.

Para terminar, desde FIV4 os queremos recordar que en nuestra web y nuestras redes sociales “la información es veraz y rigurosa, y trasmite a nuestros posibles pacientes la máxima garantía sobre nuestros procesos y nuestra ética profesional”.

Dr. Ignacio Arnott
Ginecólogo
Especialista en reproducción humana