Es un hecho evidente que la tasa de natalidad ha bajado bruscamente en las últimas décadas. La decisión de la maternidad tardía, sumada a los problemas de fertilidad (que demuestran sufrir tanto hombres como mujeres), es un asunto que preocupa mucho al mundo occidental.

Uno de esos problemas, y en el que nos vamos a centrar desde FIV4, tiene que ver con la calidad del semen, que desde hace más de 40 años no ha dejado de empeorar, cayendo la concentración de espermatozoides por eyaculación hasta en un 59 %.

De ahí que cada vez más hombres necesiten ayuda para cumplir el sueño de la paternidad. Es cierto que la responsabilidad de la fecundación y las investigaciones sobre reproducción siempre se han centrado en mejorar la concepción femenina, pero los malos resultados obtenidos en los últimos años sobre la calidad del esperma han motivado la incorporación de los hombres a los programas de reproducción asistida.

Antes de explicar qué métodos se utilizan es necesario dar averiguar por qué está empeorando la calidad del esperma y a qué se debe.

Causas de la baja calidad del esperma

Algunos estudios internacionales sobre fertilidad masculina han concluido que aproximadamente el 15 % de los hombres son infértiles en la actualidad

En el 40 % de los casos se desconocen las causas, aunque la dieta, el estilo de vida y los problemas de salud vinculados a la presión arterial alta, el colesterol, la diabetes, el sobrepeso y la edad del hombre inciden en la fertilidad masculina.

De hecho, se ha comprobado que cuanto más avanzada sea la edad del varón (un factor que históricamente siempre se ha vinculado a la mujer), peor será la calidad seminal y, por tanto, más problemas de fertilidad tendrá.

A la genética y la salud hay que sumar otras causas externas que repercuten de igual manera en la fertilidad masculina.  Estos son algunos de los factores más destacados:

  • La contaminación ambiental.
  • Compuestos como los ftalatos. Suelen estar presentes en materiales plásticos de alfombras, ropa y juguetes.
  • Vivir en una situación de estrés continuada.
  • Los alimentos procesados y poco saludables como la comida rápida.
  • Estar expuesto a fuentes de calor excesivas.
  • Fumar, beber alcohol o consumir cualquier tipo de droga.
  • La ingesta de bebidas azucaradas y con cafeína.

Preparación seminal: fase clave en tratamientos de reproducción asistida

La calidad del esperma y la capacidad fértil del hombre no se pueden mejorar en el laboratorio mediante la aplicación de tratamientos in vitro, como se hace en el caso de la mujer. Sin embargo, en una clínica especializada en técnicas de reproducción asistida, donde se trabaja con métodos centrados en la fecundación in vitro (FIV) o la inseminación artificial, sí se pueden seleccionar y concentrar aquellos espermatozoides móviles que presenten las características más óptimas a la hora de lograr el éxito reproductivo.

¿Quieres saber cómo se lleva a cabo la preparación del semen para proceder a la inseminación artificial? Antes de iniciar cualquier proceso es necesario realizar previamente un estudio integral de fertilidad y obtener un diagnóstico genético que nos ayude a conocer las causas que provocan los problemas de fertilidad en la pareja.

En el caso de que el esperma fuese de baja calidad habría que elegir una muestra de los mejores espermatozoides mediante técnicas de capacitación o preparación seminal. Con estas técnicas de lavado y capacitación se eliminan de la eyaculación restos celulares o espermatozoides muertos, inmóviles o lentos que pudieran dificultar el embarazo. Si el problema es más grave, entonces se puede estudiar la posibilidad de acudir a un banco de donación de semen.

¿Cómo se puede mejorar la calidad del semen?

Estudios recientes inciden en la importancia de optar por una dieta equilibrada para mejorar la calidad seminal, aunque también hay otros factores que pueden ayudar a lograr unos espermatozoides más fértiles:

  • Practicar ejercicio.
  • La dieta mediterránea. Seguir una dieta equilibrada a base de pescado, carnes blancas como el pollo, cereales, legumbres, lácteos bajos en grasa y sobre todo la ingesta de frutas y verduras. Las propiedades antioxidantes contienen un valor nutricional muy positivo para mejorar la calidad del semen.
  • Incluir suplementos nutricionales a base de selenio, zinc, ácidos grasos omega-3 y coenzima-Q10. Estos suplementos refuerzan la concentración y la movilidad espermática y mejoran la morfología de los espermatozoides.
  • Evitar el consumo de tabaco, alcohol, cafeína y bebidas azucaradas.
  • Reducir el estrés en la medida de lo posible.

Solucionar la calidad del esperma gracias a las investigaciones científicas

Aunque los datos demuestran un empobrecimiento paulatino de la calidad del esperma en las últimas décadas, es importante destacar que también está creciendo el número de investigaciones y estudios científicos en torno a este problema. El objetivo no es otro que encontrar soluciones innovadoras que ayuden a mejorar y a aumentar los índices de natalidad actuales.

En FIV4 trabajamos sobre el terreno de la innovación. Nos hemos centrado en las técnicas de fecundación In Vitro e inseminación artificial más avanzadas con el objetivo de que nuestros pacientes cumplan el sueño más importante de sus vidas: ser padres.