Son innumerables los beneficios que el deporte aporta a nuestras vidas, tanto a nivel de salud como en calidad de vida: previene enfermedades coronarias, mejora la capacidad respiratoria, elimina grasas… y un largo etcétera.

Si encontramos todas estas ventajas para nuestra salud ¿cómo no iba a ser igual de importante durante un tratamiento de reproducción asistida?

Son muchas las dudas que suelen asaltar a las mujeres que se someten a un tratamiento, pero al contrario de lo que se cree, es muy recomendable continuar practicando ejercicio.

Deporte durante el tratamiento de reproducción asistida

Practicar ejercicio mientras se está llevando a cabo un tratamiento de reproducción asistida sigue siendo igual de sano e importante, aunque debemos hablar de algunos matices en las diferentes fases del proceso.

  • Fase de estimulación ovárica. Durante esta fase los ovarios sufren algunas alteraciones y pueden llegar a sufrir molestias abdominales. En este sentido, lo más recomendable sería practicar deportes sosegados y que exijan un esfuerzo leve.
  • Cuando la primera fase ha finalizado, se puede volver a hacer ejercicio más normalizado, aunque se aconseja que sean deportes de intensidad baja (pilates, yoga, caminatas tranquilas…).
  • Cuando termina el tratamiento. Tras finalizar el tratamiento, lo más recomendado es esperar unos 15 días hasta obtener el resultado, lo que en medicina se conoce como la betaespera. En estos momentos es importante realizar ejercicios que no requieran un sobreesfuerzo y donde no se utilice demasiada energía, es decir, deportes que aporten un plus de relajación mientras se espera el desenlace.

Beneficios de la práctica deportiva

  • Aumenta la relajación
  • Se controla la respiración
  • Ayuda a desconectar del tratamiento
  • Mantiene la forma física
  • Ayuda a reducir el estrés que se produce en la betaespera

Deportes que aunque no son peligrosos, se deben evitar

  • Deportes que exijan un esfuerzo alto
  • Deportes de contacto
  • Deportes de riesgo

El boxeo, el esquí, la equitación o el aerobic, son algunos deportes que deben estar fuera de la lista durante un tratamiento de fecundación in vitro.

Y en el hombre… ¿cómo afecta a la fertilidad?

Estudios sobre el deporte y la fertilidad masculina han descubierto que el ejercicio intenso y de alto nivel sí que llega a afectar de manera negativa a la fertilidad.

Un estudio realizado por investigadores españoles realizado a 15 atletas de triatlón (natación, carrera y ciclismo), demostraba como la calidad del esperma se veía reducido de manera considerable.

Sus entrenamientos basados en un horario muy estricto y un esfuerzo considerable, hacían que sus espermatozoides se vieran reducidos en un 10 %

En el caso concreto del ciclismo, los especialistas no recomiendan realizar más de cinco horas a la semana y, aunque no se puede generalizar, lo cierto es que el uso de la ropa ajustada en este deporte y la fricción con el sillí, no contribuyen a una buena calidad de los espermatozoides.

Por todas estas razones, practicar deporte -siempre de forma moderada-, ayudará a la mujer a generar una serie de endorfinas que, además de preparar el cuerpo para un futuro embarazo, harán que se sienta mucho más relajada en los momentos de mayor tensión.