Cuando una pareja se plantea tener hijos, en términos generales y en condiciones normales, es decir, si son personas menores de 35 años, no tienen ningún problema de fertilidad diagnosticado y además mantienen relaciones sexuales de forma regular cada 2 ó 3 días y sin anticonceptivos, lo habitual es que en el 85% de los casos, las parejas logren durante el primer año, el embarazo y además que éste llegue a buen término.

Sin embargo, cuando este periodo se prolonga bastante más allá de dicho periodo, es cuando aparece la preocupación en la pareja o el miedo a no poder concebir y es entonces, cuando empiezan a aparecer en nuestro universo términos temibles como la esterilidad o la infertilidad.

Es bastante común que se hable de estos dos conceptos de forma sinónima, como si significaran los mismo, cuando en realidad son términos con matices que difieren bastante entre sí, ¿quieres saber en qué se diferencian? A lo largo de este post, el equipo de FIV4 te aclarará todas las dudas al respecto y también sobre qué tipo de enfermedades y factores son determinantes a la hora de obstaculizar la llegada del embarazo.

Mujer con test de embarazo

Esterilidad Vs Infertilidad

Una vez transcurrido el primer año sin haber podido logar el embarazo dentro de la pareja y si aún persiste el deseo de tener hijos, es muy importante que, entonces, se acuda cuanto antes a un médico especialista en fertilidad, que encuentre las causas y que además diagnostique correctamente, si se trata de un caso de esterilidad o de infertilidad, ya que, si se está barajando la posibilidad de iniciar un tratamiento de reproducción asistida, este varía y tiene una aplicación específica, según los resultados obtenidos.

Aunque ya hemos indicado en párrafos anteriores que ambos casos indican dificultades para concebir, lo cierto es existe una diferencia fundamental entre los términos esterilidad e infertilidad. Así que, antes de entrar en profundidad sobre las causas o factores que las provocan, queremos dejar claros la definición de ambos conceptos.

  1. Nos referimos a la esterilidad cuando existe una incapacidad para concebir, después de tener relaciones sexuales habituales sin usar métodos anticonceptivos durante un año o más, es decir, no se logra fecundar el óvulo. En este caso, es importante diferenciar también entre dos tipos de esterilidad:
  • Esterilidad primaria. Cuando una pareja nunca ha logrado tener hijos.
  • Esterilidad secundaria. Cuando las dificultades para concebir aparecen tras haber tenido hijos.
  1. Este término hace referencia a la imposibilidad de finalizar la gestación de forma satisfactoria, es decir, que, o bien, la mujer ha logrado quedarse embarazada varias veces, pero no ha conseguido que llegara a buen término, completando el periodo evolutivo del bebé, o bien, sí se logró el nacimiento del bebé, pero por problemas de salud, se ha producido la muerte del hijo, horas después del parto. También en este caso se pueden dar dos tipos de infertilidad:
  • Infertilidad primaria. Como ya hemos explicado, en este caso la mujer se queda embarazada pero la gestación no llega a buen término o el bebé muere poco después de nacer.
  • Infertilidad secundaria. Tras haber logrado anteriormente embarazos normales e hijos sanos, al volver a intentarlo no consiguen que la gestación tenga un final feliz.

Causas y factores que dificultan el embarazo 

Cuando una pareja se topa con problemas a la hora de concebir, es importante saber que son muchos los factores que inciden e influyen en dichos obstáculos.
Vamos a desgranar algunos de ellos:

  • La edad. Sin duda, este es un factor clave. Intentar concebir un hijo a partir de los 35 implica que el porcentaje de fertilidad en la mujer es inferior que en edades más tempranas. Sin embargo, esto no significa que una mujer en esa edad no pueda tener hijos, sino que necesitará más tiempo para conseguirlo, y a ser posible, con ayuda de un especialista en fecundación.
  • Enfermedades causantes de esterilidad e infertilidad femenina y masculina. Entre las causas más frecuentes nos encontramos desde enfermedades como la endometriosis, problemas de ovulación, síndrome del ovario poliqúitico, obstrucción de las trompas de Falopio, óvulos de mala calidad, anomalías en el útero o incluso otros problemas secundarios como el estrés, el exceso o falta de peso o el tabaquismo, en el caso de la mujer.

Desde el punto de vista masculino también existen factores que causan esterilidad como, por ejemplo: alteraciones testiculares, obstrucción de conductos, problemas de próstata, la poca calidad, cantidad y movimiento de los espermatozoides, así como la eyaculación precoz o las dificultades en la erección.

 

Conclusión

Tanto si se está ante un caso de esterilidad o  de infertilidad es importante ponerse siempre en manos de un equipo formado por médicos especializados en fertilidad que realicen las pruebas pertinentes, es decir, un estudio integral que incluya exploraciones, análisis y las ecografías necesarias para, no sólo determinar y conocer las causas que provocan los problemas a la hora de concebir, sino también para poder aplicar el mejor tratamiento posible, sea este por Fecundación In Vitro o por Inseminación Artificial, según el caso.

Por tanto, si necesitas saber más sobre este tema, en nuestras clínicas de FIV4, te explicamos nuestras técnicas, y estudiamos de forma pormenorizada y personalizada tu caso, para tratar de lograr el objetivo principal: conseguir el embarazo y que este llegue a buen término para finalmente poder disfrutar del nacimiento de un bebé sano y que inicies, por fin, una de las aventuras más impresionantes de la vida, ser padres.